Aquella ma帽ana parec铆a igual a cualquier otra. Las calles estaban tranquilas y el autob煤s escolar avanzaba recogiendo ni帽os para llevarlos a la escuela.
Cuando Alejandro abri贸 la puerta de aquella villa, no esperaba encontrar silencio.Tampoco esperaba encontrar lujo. Lo hab铆an llamado desde el colegio de su