Cuando Alejandro abri贸 la puerta de aquella villa, no esperaba encontrar silencio.Tampoco esperaba encontrar lujo. Lo hab铆an llamado desde el colegio de su
La noche del cumplea帽os de Carmen, el restaurante estaba lleno de luces c谩lidas, copas brillantes y sonrisas cuidadosamente preparadas. Hab铆a m煤sica suave, flores